Ante todo, para tener dientes perfectos, estos deben estar completamente sanos.

Unos dientes sanos, alineados, limpios y blancos hablan por sí solos de la persona que los tiene, pues son signos de cuidado personal, amor propio y seguridad en sí mismo, es decir, son una excelente carta de presentación en cualquier ámbito de la vida, ya sea personal o profesional.

Así, es seguro que todos quieren tener unos dientes perfectos. Es por eso que a continuación señalaremos lo que se necesita para lograr una dentadura radiante y perfecta.

Consejos para conseguir unos dientes perfectos

Para tener esos dientes perfectos de tus sueños debes seguir las siguientes pautas:

1. Acudir regularmente a tu dentista, ya que lo primero, es que tus dientes estén completamente sanos al igual que tus encías y tu boca en general.
2. Reducir o eliminar el consumo de café, vino o té, para evitar el manchado de los dientes.
3. La estética dental es fundamental para tener una dentadura perfecta, de manera que, si no están alineados, será necesario un tratamiento de ortodoncia efectivo para alinearlos. En este caso, deberán consultar con un especialista en Ortodoncia para que te recomiende el tratamiento más adecuado para tu caso específico.
4. Unos dientes perfectos, son blancos, de forma que la limpieza dental regular es necesaria, así como un blanqueamiento dental.
5. Las encías sanas son un aspecto fundamental para la estética dental. Unas encías sanas, son por naturaleza de color rosado y destacan una sonrisa maravillosa. Si sospechas que padeces enfermedades en las encías acude de inmediato a tu odontólogo de confianza.

Tratamientos recomendados para tener dientes perfectos

Algunos de los tratamientos a los que puedes tener acceso para tener dentadura perfecta son los siguientes:

1. Carillas dentales
2. Blanqueamientos dentales
3. Limpiezas dentales
4. Tratamientos de Ortodoncia, tomando en cuenta que ahora se cuenta con ortodoncia invisible que da gran estética dental al paciente

¿Qué son las coronas dentales?

Las coronas dentales son la parte visible del diente y las que cumplen con la parte funcional de la dentadura: la masticación. Se encuentran recubiertas por la dentina y protegen la parte interna de los dientes.

Cuando hay necesidad de extraer la pieza dental o corregir ciertos problemas en la dentadura, se utilizan las coronas dentales artificiales para sustituir las naturales.

¿Cuándo se necesitan usar las coronas dentales artificiales?

Las afecciones dentales que corrigen nuestros dentistas con coronas son las siguientes:

  • Reforzar un diente dañado: los dientes deteriorados no solo representan una preocupación en lo referente a la estética, sino que pueden amenazar la salud bucal del paciente. Cuando el esmalte se desgasta, surge la sensibilidad dental e incluso podría llegar a quebrarse. La corona dental otorga la protección suficiente como para eliminar la sensibilidad y prevenir el quiebre.
  • Después de una endodoncia: este tratamiento dental implica la pérdida de una importante área de la zona superior del diente. En estos casos, se coloca una corona que envuelve la parte dental que aún permanece fijada a la encía, para así devolverle la funcionalidad perdida al diente y para protegerlo de la formación de caries y de un quiebre seguro.
  • Crear soporte para un puente: los puentes requieren de una sólida sujeción lateral, Por razones de desgaste dental o de la propia morfología de los dientes, no siempre es posible conseguirla sin antes colocar una corona hecha a medida para cumplir con tal función.
  • Sustituir una pieza dental extraída: cuando ha quedado vacío el espacio en el que se encontraba un diente natural, la corona puede suplantarlo. Para ello se coloca un implante y la corona se fija sobre el tornillo que se incrusta en la encía. Es la modalidad de prótesis dental más recomendada de todas.
  • Razones estéticas: cuando el paciente considera que sus dientes frontales no son lo suficientemente estéticos, ya sea por su tonalidad, por sus bordes o por su posición, la corona representa la solución a este problema.

En el pasado era común que las personas tuvieran miedo por ir al dentista, pues muchos de los tratamientos eran dolorosos, así surgió la Odontofobia.

Sin embargo, hoy en día, gracias a los avances tecnológicos en el campo de la Odontología, se podría decir, que todos los tratamientos son indoloros.

Tal vez puedan generar incomodidad o sensación de presión, pero es un hecho que ya no hay motivo para temer las citas al dentista.

A pesar de ello, muchas personas siguen con ese miedo al Odontólogo. Es por eso que te contamos algunas estrategias que puedes utilizar si es que padeces de Odontofobia o algún familiar o persona cercana a ti.

Algunas de las claves para reducir la Odontofobia, son las siguientes:

  1. Presentarse a la Clínica Dental con tiempo antes de realizarse cualquier tipo de tratamiento. Esto te ayudará a familiarizarte con el lugar y detectar cuáles son los factores te provocan ansiedad para comentarlo con las personas que trabajan en la Clínica y que puedan ayudarte en la medida de sus posibilidades.
  2. Agendar la cita temprano por la mañana, así evitarás la ansiedad de tener que esperar y llegarás descansado.
  3. No llegar con demasiada anticipación a la cita, podría desencadenar aún más ansiedad, precisamente, lo que se desea evitar.
  4. Realizarse procedimientos sencillos en primera instancia y dejar los más complicados como los implantes dentales para el final, así ganarás confianza y te sentirás más cómodo en cada cita. Te aconsejamos que inicialmente pruebes con un diagnóstico general, luego con radiografías y limpieza dental, todos procedimientos simples, no invasivos.
  5. Comentar con el Odontólogo sobre del miedo que se siente al asistir a este tipo de citas y hablar acerca de una señal para parar el procedimiento en caso que se requiera.
  6. Escuchar música con auriculares, ya sea relajante o la de preferencia del paciente.
  7. Consultar acerca de las posibilidades de sedación en caso de necesidad.

Ningún tratamiento odontológico se realiza al azar, mucho menos un implante.

A pesar de contar con escasos milímetros de diámetro, el implante es colocado en una zona poblada por vasos sanguíneos y nervios que rodean al hueso, por lo que resulta necesario que el odontólogo conozca el área de manera completa.

El éxito del implante dependerá del plan personalizado que el profesional realice para el paciente, el cual deberá demostrar un total conocimiento de los tejidos blandos y del estado en el que se encuentra el hueso, ya que este será el soporte que retenga al implante.

¿Qué incluye el estudio implantológico?

El estudio implantológico comienza por un cuestionario llevado a cabo por el implantólogo, el cual se denomina anamnesis, e incluye los siguientes datos:

  • Salud general del paciente
  • Hábitos del paciente
  • Enfermedades actuales del paciente
  • Medicación que el paciente está tomando

Una vez realizado el cuestionario, el dentista especialista procede a examinar la boca del paciente con el espejo redondo que todo odontólogo tiene. La finalidad es detectar patologías bucales que el paciente pueda ignorar que padece.

La segunda parte del estudio implantológico es el conjunto de radiografías que deberá hacerse al paciente. Su objetivo es determinar los siguientes factores:

  • El estado de los huesos del maxilar y de la mandíbula del paciente
  • La densidad del hueso
  • La calidad del hueso

La radiografía que más información aporta acerca de todo esto es la panorámica. Cuando la información que esta aporta es insuficiente, se recurre a las radiografías axiales de haz cónico, que son las que comúnmente conocemos como TAC Dental.

La gran ventaja de estas últimas es que toma decenas de radiografías desde la más diversa variedad de ángulos. La información que estas tomas recogen se reconstruyen en un formato 3D, el cual muestra la boca del paciente para que el odontólogo tenga la posibilidad de experimentar mediante cortes, todos ellos virtuales, que le permitirán evaluar con más precisión el estado del hueso del paciente.

Diastemas o dientes separados

¿Qué es un diastema?

Un diastema es cuando existe un espacio relativamente grande entre dos dientes adyacentes.

Los dientes separados son un asunto de estética dental, sin embargo, en momentos precisos a lo largo de la historia, han sido una moda. Además, es necesario resaltar que no existe ningún riesgo para la salud dental cuando se tiene uno.

Es común que aparezca en niños cuando empiezan a crecer sus primeros dientes, pero luego, con el pasar de los años, desaparece a medida que cada uno de los dientes ocupa el lugar que le corresponde en la encía. Pero en ocasiones, cuando se mantiene en el tiempo, a muchas personas puede llegar a incomodarles o molestarles el aspecto que generan.

Por todo lo anterior, consideraremos ahora los tratamientos para cerrar diastemas o dientes separados.

Diastemas o dientes separados

Tratamientos para cerrar diastemas

Los tratamientos a los que se puede recurrir para cerrar diastemas son:

1. Ortodoncia: Existen varias técnicas de ortodoncia que se pueden aplicar, tales como brackets metálicos, brackets autoligados, brackets estéticos y el novedoso método Invisaling. Cualquiera de los tratamientos mencionados puede generar resultados óptimos a éste problema.
2. Estética dental: En este caso se utilizan carillas dentales para cubrir el espacio entre los dientes.
3. Reemplazar el diente: Cuando el diastema es producto de la pérdida de una pieza dental, se puede utilizar un implante dental o un puente para cubrir el espacio.
4. Cirugía dental: En caso que el espacio entre los dientes sea causado por un frenillo labial excesivo, puede ser necesaria una cirugía dental previo a recibir un tratamiento de ortodoncia.

Es necesario recordar que cualquier tratamiento que desees realizarte debe ser consultado previamente a un médico odontólogo de confianza.

Esperamos que este artículo haya resuelto cualquier duda sobre en qué consisten los diastemas, así como los tratamientos para cerrar los dientes separados. Si tienes alguna otra duda, no deje de contactarnos y solicitar más información.

Actualmente son millones las personas que llevan en sus bocas implantes dentales. Pues la sonrisa de una persona dice mucho de ella.

Así que por ese motivo te explicaré ¿Qué colutorio puedo usar si llevo implantes?, ya que es una pregunta que muchos se hacen. Primero, veamos qué es un colutorio.

¿Qué es un colutorio?

Un colutorio es una sustancia que refrescará tu boca a la vez que también evitará que está aloje gérmenes que provocan la caríes en los dientes. En el mercado actual hallarás colutorios con alcohol o sin este, así como también los que vienen con flúor que es beneficioso para la salud bucal de una persona.

Debes saber que hay diferentes tipos de colutorio que fueron creados para las necesidades de diferentes usuarios en general. Por eso si ya tengo o más adelante tendré un implante, es menester saber si dicho producto afectaría el implante.

Hay colutorios con alcohol en un 20 % que es usado por un número de población posiblemente menor al 50 %. Pues el alcohol sabemos que atacaría directamente a cualquier partícula de riesgo que se encuentre en la boca pero muchos no lo toleran. Por tal motivo, este colutorio no es el preferido de todos. Además no se les recomienda en aquellas personas que estén en proceso de desintoxicación con esta sustancia en particular.

Por otro lado, están los colutorios sin alcohol que son los más usados por la población en general. Estos en su mayoría contienen CPC conocido científicamente como cloruro de centilpiridio. Está sustancia elimina por completo cualquier germen que se encuentre alojado en tu boca.

Sea cual sea el caso, ninguno de estos colutorios afectará el implante. Pero si el colutorio contiene flúor entonces la persona se beneficiará blanqueando su implante cada día más. Un punto muy interesante a tener en cuenta.

¿Cuándo usar colutorios?

Siempre. En todo momento el uso de colutorios es algo que debes añadir a tu rutina diaria de cepillado. Por ello te recordamos usarlo una vez te hayas lavado los dientes con la pasta dental de tu preferencia y además hayas hecho uso del hilo dental. Allí es cuando el colutorio será completamente efectivo alejándote de cualquier visita de emergencia al dentista.

El empaste dental es un tratamiento común para tratar las caries dentales. El dolor después de un empaste dental o la sensibilidad causada después de un diente empastado puede tener su origen en varias causas. Por tal motivo, es vital acudir inmediatamente al dentista para un diagnóstico y solución en el corto plazo.

¿Puede haber dolor después de un empaste dental?

Sí. Algunas de las causas son las siguientes:

1. Contacto prematuro de oclusión: Cuando el odontólogo realiza el empaste dental para tratar una caries, en una parte del proceso coloca un papel de color en tu boca y te pide que muerdas para ver si te sientes cómodo o si tus dientes chocan entre sí. En ésta parte siempre debes estar seguro de tu respuesta (aunque esto puede ser difícil cuando tienes la boca dormida), pues el dentista debe estar seguro que se da una oclusión correcta con los demás dientes. El dolor muchas veces se da porque esta oclusión no se da, el empaste queda alto y roza.

2. Empaste dental cerca del nervio: Otra de las razones es cuando el empaste es demasiado grande y queda muy cerca del nervio, sin lugar a dudas causará dolor.

En el primer caso, la solución es simple, solamente se deberá realizar un reajuste del empaste y todo se solucionará.

En el segundo caso se requiere un procedimiento más complejo como una endodoncia, que consiste en para descartar la pulpa del diente y cerrar los conductos. Muchos dicen que se trata de matar el nervio del diente.

Cualquiera que sea tu caso, debes ir al dentista para un diagnóstico y solución oportuna.

Esperamos haber aclarado todas tus dudas sobre dolor después de un empaste dental. Si no es así, ya sabes que estamos a tu disposición para lo que necesites en nuestra.Será un placer atenderte en Madrid o en Clinica dental en Huelva.

Nuestra necesidad de inmediatez nos lleva a ver un tratamiento de ortodoncia como algo que se perpetúa de manera indefinida en el tiempo, más aún si hablamos con alguien que lo haya llevado algunos años atrás.

En aquella época, lo normal era que los resultados empezaran a verse meses después de comenzar con él, para terminar durando un promedio de cuatro años y medio. Afortunadamente, ante los riesgos de caries y de gingivitis implícitos en llevar brackets, los dentistas hemos trabajado en conjunto con los desarrolladores de materiales para ortodoncia, lo que ha conllevado a una duración sensiblemente menor del tratamiento.

¿Cuándo podré empezar a ver los resultados de mis brackets?

Llevar brackets acarrea consigo ciertas molestias, ante lo cual queremos ver resultados que mantengan nuestra motivación al día.

Debido a la reducción del tiempo total del tratamiento, podremos comenzar a notar los resultados mucho antes en el tiempo.

En términos generales, estos se aprecian entre las pocas semanas y los pocos meses de comenzado el tratamiento. El tiempo exacto para empezar a notar los cambios te lo dirán en la consulta, ya que allí te evaluarán tomando en cuenta tu edad y la situación actual de tus dientes.

¿Cuánto dura un tratamiento de ortodoncia?

El promedio se sitúa en los dieciocho meses, pudiendo darse por finalizado a los doce o extenderse a los veinticuatro. En los esporádicos casos de maloclusiones muy severas, se puede extender hasta los treinta y seis meses.

¿Qué factores inciden en la duración del tratamiento?

  • Planificación
  • Edad del paciente
  • Técnica de ortodoncia
  • Colaboración del paciente

Como vemos, hay factores que dependen del odontólogo, otros de la biología, otros de las propiedades de los materiales y, por último, uno que depende de ti. Sigue rigurosamente las indicaciones de tu ortodoncista, y verás que el proceso se acortará.

Implantes inmediatos en Parque de las Avenidas, Ventas (Madrid)

Hacemos implantes con carga inmediata tanto unitarios como múltiples en el mismo día.

Especialistas en implantes con carga inmediata

Los nuevos implantes dentales y técnicas, nos permiten evitar las grandes cirugías sin “esperas largas” y sin quedarse sin dientes.

Esa tediosa espera de meses para colocar la prótesis definitiva.

En 1 solo día extraemos, colocamos implantes y Vd. se va con dientes provisionales fijos. Y un plazo máximo de un mes tendrá su prótesis definitiva para poder masticar.

No hay falta de estética, no prótesis removibles incómodas. No dolores e inflamaciones.

Carga inmediata en pacientes con poco hueso

Con poco hueso, aún cuando le hayan dicho que no se pueden hacer implantes, en la mayoría de los casos se puede hacer mediante esta técnica mínimamente invasiva, sin cirugía, sin sangrado.

Utilizando la técnica FILO, creada por el gran profesional y amigo Dr. Alvaro Bastida Freijoo, en la gran mayoría de los casos y en situaciones de poco hueso, nos comprometemos a solucionar su problema en un plazo máximo de 15 días en la mayoría de los casos.

Llame a nuestra clínica dental,  y pregunte por el Dr. Juan Navas. Le daremos cita para estudiar su situación y estamos seguros de poder solucionarlo con las mínimas molestias

Descubre lo que es la hipoplasia dental

La dentadura puede tener enfermedades al igual que otras partes del cuerpo. En ocasiones, las encías o los dientes pueden sufrir afecciones que están relacionadas y que requieren de un tratamiento. En este artículo hablaremos sobre la hipoplasia dental.

¿Qué es la Hipoplasia Dental?

La hipoplasia dental es una condición de los dientes que hace que estos tengan menor cantidad de esmalte de lo normal.

Aparece cuando el esmalte de los dientes no se desarrolla por completo. Esto ocurre antes de que estos salgan.

¿Por qué se produce?

Es producto de algún tipo de problema sufrido durante la niñez, tal como malnutrición, la fiebre, las infecciones o alguna otra enfermedad.

Causas y consecuencias de la Hipoplasia Dental

Es difícil determinar con exactitud su causa, y se podrá ver la consecuencia cuando la persona ha crecido y se evidencia la malformación en el esmalte dental. Puede manifestarse en mayor o menor magnitud dependiendo de cada paciente.

Síntomas de la hipoplasia dental

Esta condición muestra síntomas en los dientes, entre los que encontramos:

1. Coloración amarillenta o marrón en los dientes con una superficie áspera.
2. Manchas blancas en los dientes debido a las calcificaciones que se forman en el esmalte.
3. Fisuras o surcos en los dientes.
4. Deterioro en los dientes, esto se evidencia en los casos más graves y ocurre porque debido a la falta de esmalte, el diente está más expuesto al desgaste.

Tratamiento

Existen distintas formas para tratarla:

1. Sellado: En los casos leves un sellado puede ayudar a evitar mayores problemas tapando las fisuras que se forman.
2. Blanqueamiento dental: Se usa cuando la hipoplasia se manifiesta con manchas blancas, con esto se consigue una coloración uniforme en el diente.
3. Carillas o coronas: Este tratamiento es usado en casos más severos.
4. Implantes: En los peores casos de hipoplasia dental, puede ser necesario hacer implantes dentales porque el diente no sirve.

Si tienes alguna duda sobre la Hipoplasia, te invitamos a solicitar una consulta gratuita en nuestra clínica dental en Ventas (Madrid) y resolveremos todas tus dudas.