que es el composite dental

Seguro que has oído hablar alguna vez de las obturaciones dentales. Estas obturaciones se conocen de forma coloquial por el término empaste, un procedimiento para tapar las caries y, para llevar a cabo este tratamiento, el material que se utiliza es el composite.

El composite también se conoce por el nombre de resina compuesta y básicamente es un material con el que se puede reconstruir la pieza dental del paciente para que esta recupere su funcionalidad.

¿Qué ventajas tiene el composite?

El composite es uno de los materiales más utilizados por los odontólogos. Esto se debe a que se trata de un material de lo más conservador, ya que no necesita que se talle el diente y, además, los resultados que ofrece son muy buenos, creando una muy buena estética dental.

Se trata de un material de lo más moldeable, por lo que resulta sencillo de trabajar y también es capaz de imitar el color natural de la pieza dental, por lo que se consigue un resultado mucho más satisfactorio.

Por otro lado, el composite destaca por ser un material biocompatible, un material muy sencillo de utilizar que permite el arreglo de la pieza en una sola sesión, por lo que permite ahorrar tiempo al dentista y también al paciente que disfruta del mismo.

El composite se utiliza en toda clase de situaciones, desde los comúnmente denominados como empastes, hasta fracturas dentales, reparación de dientes astillados, reconstrucción de dientes desgastados. También es frecuente el uso de carillas de composite o también para aumentar el borde de los dientes.

Finalmente, se trata de un material de lo más económico, por lo que su uso es bastante recurrido por parte de los profesionales además de por los buenos resultados que este ofrece en cada trabajo.

Los dolores de cabeza se pueden deber a numerosas causas, sin embargo, en torno a un 30% de estos dolores se originan debido a problemas que suceden en la cavidad oral debido a la mala maloclusión de la mandíbula.

Estos dolores de cabeza suelen ser recurrentes y, por fortuna, es posible acabar con ellos gracias a la ortodoncia.

La mala mordida y el dolor de cabeza

En algunas personas la articulación temporomandibular se puede llegar a sobrecargar. Esto sucede cuando las piezas dentales no son capaces de soportar la carga correspondiente, por lo que se originan toda clase de problemas entre los cuales se encuentra el dolor de cabeza.

Evidentemente, al tratarse de un problema que guarda una relación directa con los dientes, es posible atajarlo gracias a la ortodoncia. En este caso el dentista tendrá que llevar a cabo un estudio individual de cada paciente y valorar los diferentes brackets que puede utilizar para evitar futuros problemas.

Llevar a cabo un tratamiento de ortodoncia para poder solucionar esta mordida y acabar con los dolores de cabeza también tiene ciertas ventajas.

  • Como buen tratamiento de ortodoncia que se trata, es posible mejorar la estética dental de la persona.
  • Además, también se conseguirá mejorar la higiene y evitar futuras enfermedades en el futuro. Estas enfermedades fruto de la mala higiene podrían ser la caries o las enfermedades periodontales entre otras.
  • Gracias a estos tratamientos de ortodoncia también se consigue un menor desgaste de las piezas debido a que se encontrarán mejor alineadas.

En definitiva, si tienes cefaleas recurrentes es probable que tus problemas tengan su origen en la boca.

Te recomendamos una visita al dentista para que pueda evaluar tu mordida y así detectar los posibles problemas que causen dichos dolores de cabeza. La ortodoncia puede ser la solución perfecta para acabar con tus dolores de cabeza para siempre.

Dolor de dientes

Si tienes dolor de dientes lo mejor que puedes hacer es acudir a tu dentista. Para que te sirva como guía y apoyo, aquí te vamos a mostrar algunas de las posibles causas y también los tratamientos.

¿Por qué me duelen los dientes?

El dolor de dientes puede deberse a varios motivos. Si el dolor se produce al comer o beber alimentos fríos o calientes se debe a la sensibilidad dental. Al estar la dentina al descubierto este dolor es más acuciante cuando la temperatura de la boca es así de variable.

El dolor de dientes también puede deberse a una infección periapical. Este dolor suele aparecer en la mordida y es como si se tratara de un pinchazo. Cuando el dolor de agudo o crónico se puede deber al dolor pulpar. Esto quiere decir que la pulpa del diente está en degeneración y, por lo tanto, duele.

Tratamientos para el dolor de dientes

Lo más recomendable es acudir al dentista para que pueda localizar el origen del problema y tratar de poner remedio. Sin embargo, hasta que vayas al dentista existen algunos remedios caseros que te pueden ayudar con el dolor dental.

Puedes tomar infusiones de té negro, ya que son un buen analgésico natural y también llevar a cabo enjuagues con una solución salina.

Otro remedio casero que suele funcionar es colocar un diente de ajo con un poco de sal sobre el diente afectado. El ajo es antibacteriano y puede acabar con el dolor. También puedes tratar el dolor aplicando frío, sobre todo si hay una inflamación en la boca.

De la misma forma que sucede al tomar el té negro, también puedes tomar clavo de olor. Este clavo de olor se trata de un analgésico natural para el dolor que se produce en los dientes.

Paladar amarillento

En esta ocasión vamos a hablar del paladar amarillento, de manera que explicaremos de qué se trata, y sobre todo nuestros dentistas analizan las principales razones por las que se produce y las alternativas que tenemos para solucionarlo.

Qué es el paladar amarillento

El paladar amarillento o paladar amarillo se puede producir por distintos factores, entre los cuales destacan algunas enfermedades y lesiones.

Básicamente es un problema en el que se observa una coloración amarillenta en la zona del paladar e incluso se llega a notar un tacto extraño con la lengua, por lo que es menos frecuente que lo identifiquemos por nuestra parte, y suele revelarse en las visitas de control al dentista.

Por qué se amarillea el paladar y cómo solucionarlo

Vamos a determinar las principales causas por las que se produce el paladar amarillento, de manera que a su vez aprenderemos el modo en que podemos tratarlo:

  • Abscesos: presencia de una pequeña lesión que se infecta y acumula pus.
  • Aftas: aparición de pequeñas heridas que se infectan aunque generalmente suelen desaparecer en pocos días.
  • Candidiasis oral: se produce cuando se acumulan muchos patógenos, desembocando en una infección que, de no ser tratada, se puede extender a otras partes del organismo.
  • Carotenemia: se produce cuando se acumula demasiado caroteno en la piel y las mucosas.
  • Colutorios: los colutorios con ingredientes oxidantes pueden favorecer la aparición de este color amarillento.
  • Herpes: el virus causante del herpes provoca heridas similares a las llagas, pero con la particularidad de que se produce pus.
  • Ictericia: se acumula demasiada bilirrubina en la sangre o existen demasiados cálculos en la bilis.
  • Mala alimentación: la anorexia y la bulimia puede ser otro factor.
  • Mala higiene: esto da lugar a la acumulación de bacterias y gérmenes que a su vez desemboca en mal aliento, hinchazón, dolor e incluso hemorragias.
  • Medicamentos: hay medicamentos como la amodioquina, cloroquina, quinacrina y antirretrovirales que lo pueden causar.
  • Nicotina: los jugadores tienen una mayor predisposición a la lengua peluda negra que amarillea el paladar.
  • Xerostomía: si las glándulas salivales no producen saliva suficiente, se favorece la acumulación de bacterias y gérmenes.
  • Otras afecciones: el paladar amarillento también se puede producir por problemas inmunitarios.

La relación implantes dentales y periodontitis es algo que a menudo provoca dudas en algunos pacientes, de manera que vamos a entender exactamente qué es la periodontitis, y por supuesto analizaremos si se pueden colocar implantes dentales en caso de padecerla.

Qué es una periodontitis

La periodontitis es un problema infeccioso que se desarrolla en las encías.

Tiene lugar cuando las encías se infectan e inflaman pero no reciben un tratamiento, de manera que poco a poco se van extendiendo y se introduce en por debajo de la propia encía, llegando a alcanzar al hueso.

Una vez que llegan a él, poco a poco lo van desgastando, de manera que los dientes van perdiendo su soporte.

¿Se pueden poner implantes dentales en caso de periodontitis?

El desarrollo de la periodontitis puede dar lugar a la pérdida de piezas dentales, de manera que el paciente deberá recurrir a los implantes dentales.

Sin embargo, si la periodontitis todavía se encuentra activa, es decir, todavía no se ha combatido la infección, entonces el riesgo de fracaso en la colocación del implante es muy elevado.

Esto quiere decir que, antes de colocar el nuevo implante dental, es muy importante que se haya estabilizado y tratado o la periodontitis, lo que permite por una parte determinar la afección final del hueso, es decir, si se debe proceder a realizar algún otro tratamiento adicional por la pérdida de soporte para el nuevo implante, y por supuesto también se impedirá el avance de la infección que impediría en cualquier caso que se produzca la unión entre el hueso y el implante, un proceso al que se denomina osteointegración.

Por esa razón, es importante seguir el consejo del odontólogo, el cual determinará el momento más indicado para recurrir a la colocación del implante, y siempre valorando el estado del soporte así como de la encía.

Los implantes dentales no sólo son seguros para los diabéticos, sino que sustituir las prótesis dentales removibles por implantes dentales permanentes puede contribuir a mejorar la salud de los diabéticos. Expliquemos estas afirmaciones:

¿Cómo afecta la diabetes a los implantes dentales?

Existe una amolísima coincidencia estadística en que, cuando la diabetes está bien controlada, los procedimientos para colocar implantes dentales son seguros y su resultado muy predecible, con una tasa de complicaciones similar a la de los pacientes que no padecen diabetes.

La clave: tener controlada la diabetes

Pero la estadística también señala que los pacientes con diabetes no controlada tienen mayores tasas de infección tras el procedimiento y sufren más fracasos del implante.

Esto ocurre porque los implantes dentales se incrustan en el hueso de la mandíbula. Dependen de los procesos naturales de regeneración del organismo para que la mandíbula se integre con el implante (osteointegración).

Además, las encías también deben superar un proceso de cicatrización. Y sabido es que los pacientes con diabetes no controlada suelen sufrir problemas de cicatrización y que son más susceptibles a contraer infecciones.

La conclusión diáfana es que si el diabético tiene estrictamente controlada la enfermedad, no ha de sentir temor a colocarse implantes dentales.

¿Y cómo afectan los implantes dentales a la diabetes?

Las dietas más saludables para las personas con diabetes incluyen muchos alimentos frescos y enteros, que requieren una alta funcionalidad masticatoria. Los alimentos que requieren una mayor fuerza de mordida son las verduras y las carnes magras y poco procesadas, muy adecuadas para el régimen de las personas diabéticas.

La naturaleza permanente y fija de los implantes dentales hace que sea mucho más fácil masticar los alimentos aptos para los diabéticos que con las prótesis dentales.

Además, las prótesis dentales removibles son especialmente propensas a ajustar mal y a moverse, causando llagas e infecciones, algo que cualquier diabético debe evitar siempre que pueda.

La implantación de un implante dental requiere un tiempo de cicatrización relativamente largo. Sin embargo, este intervalo varía según el caso clínico y el tipo de trasplante.

Cicatrización con implantes tradicionales

El tiempo total de cicatrización de los implantes dentales tradicionales es de unos tres meses. Sin embargo, como de costumbre, será necesaria una extracción inicial en el sitio del implante y las encías necesitarán un período de curación y descanso de tres a cuatro meses.

Así que necesitamos este tiempo extra para que el implante se cure solo: de seis a siete meses.

Cicatrización de un implante de carga inmediata

El implante de carga inmediata es una tecnología donde el dentista puede extraer el diente natural y colocar el implante el mismo día.

Dado que es una cirugía de una sola vez, el tiempo total de curación se reduce a unos tres meses.

Este tipo de técnica de implantación no es apta para todos los pacientes.

Reconstrucción de implantes mediante cirugía guiada por ordenador

Estos son implantes ultrarrápidos hechos con la ayuda de cirugía computarizada. Este es un proceso más preciso que elimina o reduce significativamente la cicatrización.

Las consecuencias inmediatas son tiempos de curación más cortos y un período postoperatorio mejor.

Factores que influyen en el tiempo de cicatrización de un implante dental

Los tiempos facilitados son orientativos, ya que el período de cicatrización puede ser más largo o más corto en función de:

  • La propia tipología del paciente
  • Si se practica la higiene dental adecuada al caso
  • Que se mantenga una dieta según las pautas indicadas por el odontólogo
  • Finalmente, la ausencia de infecciones sobrevenidas durante el posoperatorio es un factor importante a la hora de acortar el período de cicatrización del implante.
Implantes molares

La falta de un diente acarrea problemas evidentes en la apariencia estética  y en la función masticadora. En el caso de los molares, el problema estético es menor pero, a cambio, se multiplica la pérdida de capacidad masticadora.

La mejor opción para paliar la pérdida de molares es, sin duda, el implante dental. Pero los implantes molares y premolares conllevan mayor complejidad que los implantes de incisivos y caninos.

La pérdida de molares y premolares complica enormemente la masticación

Los molares son las piezas dentales planas y anchas situadas en la parte más posterior de la boca. Y los premolares, de menor tamaño y similar forma, son las piezas adyacentes a los molares.

Ambos son imprescindibles para que la trituración de los alimentos sea adecuada y los podamos deglutir y digerir fácilmente.

Sin molares es dificilísimo masticar los alimentos. Adicionalmente, las verduras, las frutas y las cosas crujientes, duras o correosas son prácticamente imposibles de comer. Por eso es tan importante valorar las opciones de sustitución, siendo los implantes molares la solución más efectiva.

Los injertos óseos y de encía suelen ser necesarios para posteriormente colocar un implante molar

En las zonas molar y premolar es frecuentísimo que se presenten pérdidas de hueso y encías recesivas. Esto hace necesaria una cirugía previa al implante y un tratamiento de regeneración, al objeto de reconstruir el hueso y el tejido perdido.

Obviamente, los injertos óseos o de encías tienen un coste adicional notable y es necesario un tiempo prolongado de cicatrización antes de que se pueda colocar el implante molar.

Opciones para realizar un implantes de varios molares

Cuando la pérdida de piezas afecta a varios molares o premolares, la colocación de implantes molares individuales es siempre la opción más aconsejable.

La mejor alternativa es la colocación de dos implantes que servirán de base para colocar una prótesis fija y permanente en sustitución de toda la fila de premolares y premolares perdidos. La funcionalidad y durabilidad es similar a la de los implantes molares individuales.

En cualquier caso, lo más aconsejable es hacer caso a las recomendaciones de nuestro dentista, quien en función de cada caso decidirá que opción es más adecuada.

Qué hacer cuando se despega una carilla dental

Aunque las carillas dentales tienen una vida útil de entre 8 y 20 años, según su material constructivo y los cuidados que reciban, no son eternas ni tampoco infalibles.

De hecho, puede darse el caso de que una carilla se despegue, así que vamos a ver según las indicaciones de nuestro dentista en Ventas, paso a paso, cómo debemos actuar ante esta circunstancia imprevista:

1. Busca y recoge la carilla o sus trozos

Si la carilla está intacta, el odontólogo podrá recolocarla. Y si se ha roto, los trozos le facilitarán la tarea de fabricar o encargar una nueva carilla, idéntica en color, forma y espesor a la original.

2. No intentes pegar la carilla por tus propios medios

Puedes dañar la carilla y, con el paso del tiempo, el diente. La probabilidad de que sucedan ambas cosas, si has pegado la carilla por tus propios medios y has acudido al dentista, es prácticamente del 100%.

3. Pon la carilla a buen recaudo

Introdúcela en una cajita o bolsa de plástico. Si la depositas en un bolsillo o sobre algún mueble, aumentan las posibilidades de extravío.

4. Si es preciso, utiliza una solución temporal

Más allá del perjuicio estético, es posible que se presenten problemas de sensibilidad e incluso dolor en el diente afectado.

La cera dental es una aceptable alternativa para minimizar los problemas de sensibilidad y disimular el aspecto del diente.

5. Pide cita y acude cuanto antes al odontólogo

Cuanto antes sustituyas o recoloques la carilla, mejor que mejor: no solo recuperarás tu sonrisa sino que evitarás que el diente desprotegido sufra daños adicionales.

Si las carillas son de composite, hay dentistas que pueden fabricar una nueva sobre la marcha, siempre que dispongan del equipamiento necesario Por el contrario, la fabricación de una carilla de porcelana puede demorarse unos días.

Afortunadamente, lo normal es que las carillas no se desprendan ni se rompan. Las claves para evitar que eso ocurra son mantener una higiene dental impecable, no someter a la dentadura a esfuerzos para los que no está preparada y acudir al odontólogo si observamos la más mínima señal de movilidad o deterioro.

Muchos pacientes creen que las carillas dentales son para siempre, pero deben saber que tienen una duración concreta que cambia según distintos factores que veremos en este artículo. También analizaremos cuales son las carillas mas resistentes y su duración media.

De que depende que las carillas duren mas o menos

La durabilidad de las carillas dentales dependerá de varios factores entre los que podemos destacar los siguientes:

  • Calidad del material empleado para fabricar las carillas.
  • Colocación correcta de la carilla por parte del dentista.
  • Calidad del cemento que se haya utilizado para adherir la carilla.
  • Cuidados posteriores por parte del paciente una vez colocada la carilla, el cual deberá evitar morder alimentos u objetos que puedan ser duros.
  • Mantenimiento con una higiene correcta.

Cuánto duran las carillas dentales y cuáles son las más resistentes

Los cuidados del paciente durante el tiempo que lleve la carilla son fundamentales para calcular la vida útil máxima que se puede alcanzar.

Así, podemos hacernos a la idea de que una carilla puede durar incluso 30 años, pero también es verdad que muy pocos pacientes llegan a disfrutar de una vida útil tan larga con sus carillas dentales.

De hecho, se estima que una persona que tiene unos hábitos correctos con una adecuada higiene cada día, que no muerda alimentos u objetos duros, etc., puede disfrutar de sus carillas dentales unos 20 años.

Aunque, si se realiza un cuidado básico pero no se presta toda la atención necesaria, la vida útil de la carilla puede variar desde los 10 años y hasta los 15 años.

En los casos más extremos donde no se cuida en absoluto de ella, incluso en unas pocas semanas pueden empezar a aparecer las primeras imperfecciones, muy especialmente si se muerden objetos o alimentos de elevada dureza.