Cuando se habla de “endodoncia” (tratamiento de conductos), muchas personas piensan en una única raíz. Sin embargo, hay dientes que tienen dos raíces (birradiculares) y, por tanto, pueden requerir un abordaje específico. En este artículo te explicamos de forma clara qué es una endodoncia birradicular, en qué situaciones se indica y qué puedes esperar del procedimiento.

Qué significa que un diente sea birradicular
Un diente birradicular es aquel que tiene dos raíces. Esto se traduce en que suele tener dos conductos radiculares (o variaciones anatómicas) por donde discurren los vasos y el nervio dental (pulpa).
En la práctica, esto es relevante porque el objetivo de la endodoncia es limpiar, desinfectar y sellar esos conductos. Cuando hay dos raíces, el profesional debe trabajar con precisión en ambos sistemas radiculares para reducir el riesgo de que queden bacterias o tejido inflamado.
En qué dientes es más frecuente una endodoncia birradicular
La anatomía varía según cada persona, pero es relativamente habitual encontrar dos raíces en:
- Premolares superiores (especialmente algunos primeros premolares).
- Algunos molares inferiores presentan dos raíces claramente diferenciadas.
Por eso, cuando se indica una endodoncia en estas piezas, puede tratarse de una endodoncia birradicular (o con anatomías aún más complejas) y se planifica en consecuencia.
Cuándo se necesita una endodoncia birradicular
La indicación no depende solo del número de raíces, sino del estado de la pulpa dental y del tejido alrededor de la raíz. Los motivos más habituales son:
- Caries profunda que alcanza la pulpa y produce inflamación o infección.
- Dolor espontáneo, pulsátil o que despierta por la noche (no siempre, pero es una señal importante).
- Sensibilidad intensa al frío/calor que dura más de unos segundos.
- Dolor al masticar o sensación de “diente alto”.
- Traumatismo (golpe) con afectación del nervio dental.
- Presencia de flemón o signos de infección.
Importante: hay dientes con necrosis pulpar (el “nervio” deja de ser viable) que no duelen. Por eso el diagnóstico se apoya en exploración clínica y pruebas radiográficas.
Cómo se diagnostica: por qué importa la anatomía
Para confirmar si una endodoncia es necesaria y planificarla, se valora:
- Exploración (dolor a la percusión, palpación, estado de la encía, etc.).
- Pruebas de sensibilidad (frío/calor) cuando procede.
- Radiografía periapical y, en casos seleccionados, otras pruebas de imagen.
En dientes birradiculares, identificar bien la anatomía ayuda a localizar los conductos, trabajar con mayor seguridad y sellar de forma correcta.
Cómo es el tratamiento de una endodoncia birradicular
Aunque cada caso se individualiza, el proceso suele incluir:
- Anestesia para trabajar con comodidad.
- Aislamiento del diente para controlar humedad y reducir contaminación.
- Apertura de la cámara pulpar y localización de conductos.
- Limpieza y desinfección de ambos conductos con instrumental específico e irrigación.
- Conformación (dar forma adecuada) para poder sellar.
- Obturación/sellado de los conductos y cierre provisional o definitivo.
- Reconstrucción del diente: la restauración final es clave para evitar filtraciones y fracturas.
En algunas situaciones, puede requerirse más de una sesión, por ejemplo si existe infección importante o si conviene controlar síntomas antes del sellado definitivo.
Después de la endodoncia: qué es normal y cuándo consultar
Tras el tratamiento puede haber molestias leves al masticar durante unos días, especialmente si había inflamación previa. Suele mejorar con las pautas indicadas en consulta.
Conviene contactar si aparece:
- Inflamación que aumenta con el paso de las horas.
- Dolor intenso que no cede con la medicación pautada.
- Fiebre o malestar general.
- Dificultad para abrir la boca o tragar.
Qué pasa si no se trata un diente birradicular con infección
Si la pulpa está infectada y no se trata, la infección puede extenderse hacia el hueso y los tejidos cercanos, aumentando el riesgo de:
- Absceso (flemón) y dolor importante.
- Daño progresivo del hueso alrededor de la raíz.
- Necesidad de tratamientos más complejos o, en algunos casos, pérdida de la pieza.
Por eso, ante síntomas compatibles, lo recomendable es una valoración profesional para confirmar el diagnóstico y decidir la opción más conservadora posible.
Alternativas y tratamientos complementarios
La endodoncia tiene como objetivo conservar el diente cuando está indicado. Si el diente no es recuperable (por fractura radicular, destrucción extensa u otras causas), se valora la extracción y sustitución. Entre las opciones, según el caso, pueden estar los implantes dentales o prótesis.
Dónde hacerse una endodoncia en Madrid
Si crees que puedes necesitar una endodoncia birradicular, una valoración a tiempo marca la diferencia para planificar el tratamiento y proteger la restauración final.
Área Dental es una clínica dental en Guindalera, Las Ventas y Parque de las Avenidas. Estamos en Avenida de Bruselas, 40, 28028 Madrid.
¿Tienes dolor al masticar o sensibilidad intensa?
Una valoración a tiempo ayuda a evitar complicaciones y a conservar la pieza cuando es posible.
¿Notas sensibilidad al frío/calor, un “latido” o molestia al morder? Pide tu cita.


